Los avances en las cámaras, especialmente en las lentes, en las películas y en el número de píxeles de los sensores han sido extraordinarios, pero no son por sí mismos una garantía de éxito. Aquí se presentan algunos consejos personales, esenciales para tener éxito en la fotografía de naturaleza incluso antes de coger la cámara.

  • Levántese temprano

    Puede sonar obvio, pero a menudo esto significa “muy temprano”, ya que idealmente querrá estar en posición antes de que haya salido el sol. A menos que esté preparado para hacer esto, por difícil que pueda resultar, no podrá esperar grandes recompensas.

  • Sude

    Si la situación requiere que se suba a un árbol o a una montaña, no lo dude. Si no está en condiciones de hacerlo, póngase en forma.

  • Haga sus deberes

    Si va a ir a una zona nueva, salga y explore los alrededores, y tome nota de los buenos lugares en los que sacar las fotos, posibles lugares en los que ocultarse o la posición del sol según la hora. Lea todos los libros que pueda, incluyendo catálogos fotográficos, para poder ir un paso por delante al llegar.

  • Sea original

    Muchas personas tienen ideas fijas sobre lo que quieren fotografiar: un leopardo sobre un árbol, un león en plena caza, un guepardo corriendo… No deje de intentar conseguir estas fotografías, pero sepa que no son para nada originales. Examine cada situación desde un ángulo alternativo y dele algo de originalidad a sus fotografías.

  • Sea silencioso y paciente

    En la fotografía de naturaleza la impaciencia no le llevará a ninguna parte. Es mucho mejor pasar más tiempo en un mismo lugar que recorrer todo un país como una exhalación. Muchas veces podrá ser frustrante, y es comprensible, pero no deje que esto le afecte o empañará sus esfuerzos.

  • Relájese y disfrute

    Si está tomando fotografías en un entorno natural salvaje, ya sea en Luangwa Sur o en cualquier otro lugar, simplemente estar ahí debería ser suficiente. Relájese y disfrute del lugar en el que se encuentre. Sus resultados deben mostrar una comprensión del entorno, no una necesidad compulsiva de fotografiar todo lo que se mueva.